martes, 25 de noviembre de 2014

...Y OTRAS HISTORIAS PARA PREVENIR LA VIOLENCIA DE GÉNERO

LA CENICIENTA QUE NO QUERÍA COMER PERDICES.

El libro nos cuenta la historia de una cenicienta poco agraciada que encuentra a un príncipe con el que compartir su vida, esperando que la haga feliz. Una vez casada, ella intenta complacerle haciendo todo lo que él desea; él quiere que se ponga unos zapatos de tacón de aguja que le molestan mucho en los pies y ella se los pone constantemente; él quiere que ella le cocine cada día perdices, y ella, aunque es vegetariana, se los cocina; y a pesar de eso, la cenicienta tiene que soportar las quejas de su príncipe, que le falta al respeto cuando las cosas no salen como a él le gustan...


ARTURO Y CLEMENTINA

Al casarse, Clementina soñaba con una vida llena de aventuras y descubrimientos. Arturo le proporcionó una vida tranquila y sin sorpresas. ¿Quería aprender a tocar la flauta? Arturo le ofrecía amablemente un disco. ¿Quería pintar? Le regalaba un bonito cuadro. ¿Quería ir con él a Venecia? Le compraba un hermoso jarrón de Murano. Clementina carga con los regalos, agota sus posibilidades y se aburre a morir. Hasta el día en que decide vivir a su gusto, elegir por sí misma lo que le conviene. Arturo, cuando encuentra la casa vacía, no entiende nada...

            

Este cuento nos narra la historia de una mujer que intercambia su papel de ama de casa con su marido. ¿Cómo terminará? 

                                                    
                                                                 Una vaca en el tejado from Isabel Castro Ahedo

                                        ROSA CARAMELO
Es la historia de una manada de elefantes y elefantas en la que unas y otros viven de manera separada y tienen actividades diferentes, incluso el color de ellas y ellos es distinto. Los elefantes son grises, comen hierbas verdes, se duchan en el río, se revuelcan en el lodo y hacen la siesta debajo de los árboles. Las elefantas son rosas, no comen hierbas verdes, no se duchan en el río, no se revuelcan en el lodo y no hacen la siesta debajo de los árboles.
Las elefantas están encerradas en un jardín vallado, comiendo unas flores que no les gustan porque saben mal y llevan zapatitos, baberos, cuellos y lazos también de color rosa para volverse más rosas....


No hay comentarios:

Publicar un comentario